Gnossiene 1

 

 

Recorro la duela,

despacio se tropieza el tiempo,

escapa del cuerpo la melancolía.

Hay una tristeza,

un vacío,

una certeza de ser,

viviendo sola

en el sueño impregnado de delirio.

Respiro el viento de esas secretas noches.

Madrugada que en barcas lleva paciente el día.

Pálido y remoto desde la ventana

lo encuentro buscando mi rostro desnudo,

en mis brazos la brisa duerme

como en una cuna,

y repite mi vida con sus ojos

en su velo profundo.

 

Puedo recorrer descalza las dunas y encontrarte todo,

dejarme acariciar por la noche luminosa,

contarte la historia de una hoguera

donde nacen y mueren mis demás historias.

Los manos invisibles aparecen siempre

hacen de la vida una escultura incógnita.

No definen la forma de la superficie,

dejan entrar el aire y la luz a la memoria.

 

 

Isadora

 

Anuncios

Have you been there?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s