Suposición

Te sientas frente a la mesa. Miras de reojo los libros. Abres la ventana  en internet de mensaje que se muestra anaranjada. No es él.

Respiras, allá afuera suena una patrulla y son las seis y media de la tarde. Tecleas unas palabras. Nada. Piensas levemente en tu deber, una vez más dices; en media hora comienzo y no me detendré hasta terminar la lección. Pero no es así.

Te levantas, Te arden los ojos y tienes náuseas. Entonces vas hacia tu cuarto y te pruebas unos tacones. Perfecto. Te miras en un espejo y dices; cuando me vea se va a cagar el muy putito.

sonríes, Lanzas una mirada a la mesa donde están los libros. Medio abiertos y con hojas en medio, encima la computadora con muchas ventanas de música y redes sociales abiertas.

Una planta se asoma por la ventana delante de la mesa.

Nuevamente estás sentada frente a a ella. no quieres estudiar, no puedes concentrarte, son materias que jamás en tu vida habrías querido siquiera explorar, pero tienes una serie de temas y núcles de investigación a desarrollar por delante que necesitan de ellas.

Decides hacerte un café para despertar, Te pasas las manos por el pelo, empiezas a recorrer tu cuero cabelludo y de pronto llegas a tu cuello. Tienes la piel tibia, casi caliente.

Recuerdas la otra noche cuando fuiste a cenar a su casa y terminaste medio ebria en su cama, preguntando cosas insulsas y on insomnio mientras él se dormía inmediatamente después de haberte hecho el amor dos veces.

Piensas que no quieres buscarlo, abres tu libro, lees el título del capítulo y observas la cafetera dejar caer sus primeras gotas negras. Piensas en esa noche, en la mañana siguiente cuando te despertaste antes y lo besaste muchas veces en la mejilla por si respondía.

Ahora estás en la sala de tu casa, tratando de estudiar, Hace mucho calor en la ciudad de México y no quieres salir. Tenías mucha tarea y por eso le cancelaste al chico que te dijo que irían a casa de su abuela a recoger unas pinturas de una famosa artistas mexicana ya muerta que le habían heredado. Te sirves el café, está cargado como siempre.

Es amargo y decides poner música para reajarte, para ponerle colores a tu nueva vida de estudiante cosmopolita clasemediera y hacer de cada momento una película cuyo soundtrack está hecho de todas esas canciones que te gustan.

Miras hacia la nada y te sientes húmeda, húmeda y roja. Te tiras en un sillón y evades los conceptos por aprender, piensas en él, en como se caga de la risa con los chistes que haces en clase sin querer cada vez que participas. Recuerdas la primera vez que te tocó la mano saliendo de clase, años atrás cuando entraste a la universidad.

Le subes a tu música y Jethro tull llena la sala con sus estruendos de ruido culto. Ahora que eres una adulta puedes mentir cuantas veces sea necesario, dejar tu casa sin arreglar.

Ocultar detalles a quien sea.

Nadie llama a la puerta. Nadie sabe de tu familia que te acuestas con un hombre casado.

Abres tu laptop nueva, Tecleas algunas palabras de nuevo, Ya es de noche,

Abres las piernas desde tu silla de escritorio y te pones los brazos encima de la nuca, sabes que tu perfil es bello, respiras profundo, te sientes poderosa por que un maduro hombre inteligente te llama por las noches y te dice cuánto le calienta verte despeinada y con el maquillaje corrido cuando te despiertas. Le hablas de tus principios lógicos, de tus intereses y cómo desearías enfocar tu carrera, él siempre te mira a los ojos cuando hablas.

Aveces cuando comenta un ligero desacuerdo a tus ideas toma su taza de café, y remueve el asiento con la cuchara. Tu sonríes, levantas las cejas y asientes al mismo tiempo.

Igual levantas las cejas cuando en el baño de la facultad le cuentas a tu mejor amiga que te acuestas con el maestro y que su esposa está loca y no es tu culpa que su matrimonio se esté yendo a pique.

De pronto dejas de fantasear, Te estiras delante de la mesa. Ya no hay café, afuera se han dejado de escuchar sonidos de la ciudad y está oscuro. Bostezas, vuelves a levantarte para acostarte en el sillón; ahora que es fin de semestre no lo verás cada semana como éste último mes.

Por eso hoy que es la presentación de su libro piensas aparecer con tu mejor amigo. Por eso te desnudas y te cambias de ropa cada media hora, y te despeinas el pelo para no parecer una estudiante más que se preocupa por gustarle a un hombre.

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