soltar

Una vez me dijeron que abrir el corazón es exponerlo y dejarlo desprotegido; “cualquiera vendrá a juzgarte y si abres la puerta entrarán a lastimarte”.

También me han dicho que hablo demasiado de mi, tengo demasiados cuadernos, demasiados dibujos, me plasmo en las cosas que hago y eso es también exponerse. ¿Porqué permitir la intromisión de los otros en mis pensamientos y mis sentimientos? ¿Para qué tanta sobre exposición, querer atraer atención hacia las pequeñeces que uno hace? Estoy expuesta a ser juzgada, comparada, calumniada etc…

****

Cuando era niña tenía la fantasía de los hijos únicos; tenemos tanta atención sobre nosotros que pensamos que somos MUY especiales. Y fantaseaba con que sólo estaba de visita, observando el mundo, las plantas, imaginando que un día tendría que volver a mi planeta a contar todo eso que ví.

****

Un día un maestro, uno de los mejores que he tenido, poco convencional que nos hacía escribir de cualquier cosa y nos hacía sentir que lo que decíamos era importante, me dijo que sabía que yo iba a escribir un libro. Y tuve la fantasía, a los doce años de escribir un libro para cambiar el mundo porque no podía dejar de criticarlo, cuestionarlo y desmenuzar todo lo que tenía enfrente. Siempre he sido inconforme, siempre pienso que hay una mejor manera de hacer las cosas y de pensar. Escribí unas pocas páginas y seguí mi camino.

*****

Hay inviernos del alma, no siempre hay lluvias que vengan a despertarnos y  a nutrir sueño o un poco de esperanza. Este mundo es dificil, si tuviera que comunicarme con mi planeta no podría decir muchas cosas buenas. Las personas enfermamos poco a poco del corazón porque pensamos que no es útil usarlo. Todos somos una promesa al infinito y eso se nos olvida. Una vez iba caminando y encontré a una mujer, muy joven como yo en ese entonces, y ella me presentó a otra mujer, muy joven también que se llamaba Valeria.  Yo estudiaba danza y quería decir todo con las pocas palabras y los pequeños movimientos que tenía, y no podía, siempre estaba a la mitad, diciendo sólo una punta del iceberg, sin cantar ni un poco. Valeria me llevó a su casa, y estando en su cuarto lleno de escrituras-dibujo en las paredes y seres de otros libros escribí en una vieja libreta que de pronto había encontrado en el mundo un perfume de libertad. Quizá no sabía lo que significaba, ni todo lo que vendría, y lo que no vendría, pero eso marcó el rumbo de mi vida interior. Mirar el universo de otro me hizo imaginarme uno propio, pensar que podía buscarlo y confiar en eso, si no se podía confiar en el mundo de afuera.

****

Mi vida sin Valeria no sería la misma. Sin muchas otras personas que me han compartido de sus universos, y sin esos universos que he visto, no existiría el mío, uno que no tengo, donde espero que un día quepamos todos. A través de las palabras se abren caminos, ellas nos construyen el mundo, y nuestra voluntad se construye con ellas también. Compartir palabras en este mundo es jugar a los puentes entre las almas. Dicen que el logos y el habla nos da vida, “En el principio era el verbo”  y vivimos en este mar lenguaje mirándonos gracias a los ojos, acariciando con el aliento y el nombre todas las cosas. Dicen que estamos separados, que comer mazanas y conocer nos ha hecho abandonar el paraíso. Y no entiendo cómo podemos creernos ese juego, si visitar el jardín de cada uno es abrir la puerta a otros paraísos y todos forman uno. No siempre las palabras dicen todo, a veces atrapan la experiencia de vida, que es incomprensible, imposible de encapsular, pero si se habla desde el corazón se llega al corazón, y nace el puente.

****

Me han dicho que no podemos cambiar el mundo, que al final es él el que nos cambia, y me pregunto porqué no somos capaces de pensar que la dirección en que nos transforma  es decisión del corazón propio. Un corazón se cierra ante la tristeza, el dolor repliega las alas y cerramos las puertas. Cuando la mayoría de las veces es el justo dolor natural, de los ciclos de la vida, el que nos hace entender el dolor de los otros, mirarnos en los ojos de los otros, y encontrarnos ahí, en un punto común a todos, jamás separados. Por eso hay que aprender a no cerrar el corazón cuando duele, y a no tener miedo de los juicios ( quien juzga sólo tiene miedo y trata de entender ). Siempre vamos a ser juzgados, y al final los juicios que más nos dañan son los que nosotros tenemos acerca de nosotros mismos.

****

 

¿Porqué abrir el corazón y dejarse ver? ¿Porqué pensar que podemos dejar que nos inspiren otros? ¿Para qué compartir la vida, lo que uno siente, lo que nos ocurre mientras estamos conscientes del mundo?

¿Por qué no?

¿Por miedo?

Yo sólo he encontrado cosas buenas, universos maravillosos, seres luminosos, humanidad, y eso, la humanidad sencillamente vale la pena compartirla. Cantarla. Y eso sólo me deja con una inmensa gratitud, imperfecta, tan imperfecta como humana, pero gratitud inmensa al final de cuentas.

A veces asomarse a los ojos de alguien puede cambiar tu mundo, y entonces el mundo también, un poco, cambia.

Anuncios

Have you been there?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s