El final de la luna.

Acabo de menstruar. Eso significa que poco a poco voy saliendo de un escenario, se cierra el telón rojo; y mientras entro a mi camerino y me preparo para guardar mis cosas y me quito el maquillaje (jeje) pienso en todo lo que pasó durante el río rojo. El SPM para muchos es sólo una sintomatología, para mí es un pequeño infierno, mi descenso obligatorio a la nígredo, el recuerdo dantesco que como bajo continuo me hace dramatizar todos y cada uno de esos detalles cotidianos mínimamente susceptibles de ser dramatizados y llevados al extremo. Esta vez no estuvo tan mal. Creo que poco a poco me voy acostumbrando a escuchar lo que me dicen mis emociones. Hay quienes afirman que la hipersensibilidad no es sólo una reacción gratuita al entorno, sino que simplemente no contamos con las mismas herramientas que protegen ( o más bien evaden ) nuestra psique de aquello que la sobrecoge, hiere, avasalla, o que simplemente le afecta.

¿Y si en el mundo normalmente lo que hacemos es ignorar lo que nos dice el corazón ( o llámenlo percepción subjetiva si quieren )? Quizá la menstruación y su petit enfer incluso sean útiles para equilibrar nuestra falta de respuestas emotivas. No lo sé aún. Sólo sé que la sangre representa miles de cosas, y gracias a la sangre entiendo el mundo. Entiendo que … los cazadores recolectores, la matrilinealidad, la agricultura, la propiedad privada, el patriarcado violento, la dependencia accidental de la biología evolutiva que no deja que la gran cabeza con lóbulo frontal pase por la cadera femenina hasta que la cría esté madura para valerse por sí misma… etc. Y entiendo que occidente olvida el hemisferio derecho, y con eso reafirma la visión eurocentrista-cristiana en que la mujer es la encarnación de todos los males.  Y entiendo las dicotomías, el proceso inmaduro de nuestra lógica, la política de la diferencia, la economía, los determinismos, la relación entre una vagina y la concepción de la realidad como una unidad. Lilith, Allat, etc etc…

Entiendo todo eso, y desde esos datos encriptados hoy que empiezan a salpicar al exterior desde mi fase folicular, uno tras otro retomando orden, -como retoma su orden el mundo mientras abandono la fase lútea- vuelvo de mi viaje de mi misma.

Y desde el último estertor encabronado de mis ovarios subversivos grito; mujeres son ustedes algunas bastante estúpidas. ¿Qué problema hay con poner un dedo entre los labios vaginales mientras la vulva se despoja de su endometriosa promesa de vida? ¿De qué forma se rompe su esquema de feminista hipócrita si ese dedo escarlata se desliza a su boca y prueban ese líquido oscuro y pecaminoso?

¿en serio piensan que su libertad radica en ponerse tacones, tomarse pastillas que inhiben sus procesos internos, lavarse la culpa con jabón de toda comisura y adorar su imagen pulcra y rosa en un espejo barroco?

¿les cae?

Pues qué hueva.

No hay nada menos libre que un cuerpo maquillado adentro una psique que todavía le reza misas a lo apolíneo, y se empeña en casarse con el suprahumano padre lineal y santo. Nada menos subversivo que un útero obediente y apretadito. Digo todo esto desde la ira hormonal que me provoca ver un mundo de muertos y desequilibros en donde a tantas todavía nos asusta preguntarnos en serio ¿qué significa ser mujer? Luego sigo escribiendo del tema. Ahí se ven.

Anuncios

Have you been there?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s