Crecer

Éstas son las albahacas que planté en abril;  Ahora se ven así;

 

Tienen ocho meses de vida y siento que cuando crecen al aire libre crecen más rápido. Quizá las sobreprotejo. Había plantado como veinte semillas, y de todos los brotes sólo sobrevivieron hasta ahora seis plantitas. En uno de los cursos pasados de agricultura urbana hablamos de Fukuoka, de cómo a veces para poder crecer se necesita de la competencia, de la diversidad de los cultivos, para que se nutra mejor el suelo. Y conforme pasa el tiempo y veo a las plantas crecer casi solas y observo algunas cosas como que de muchas semillas sólo sobreviven algunas, y deben aprender a recibir sus nutrientes bajo el azar natural del ambiente, siento que todo lo que he aprendido, la historia, la filosofía, la ciencia, realmente no sirve de tanto ante la capacidad de la vida de perpetuarse bajo sus propias reglas. Alguna vez la ultra racionalidad me pareció vanal y grosera. Y ahora lo confirmo. En el patrón de las cosas y del mundo de los organismos existe una lógica perfecta, que se aplica claro está a nosotros también, en términos biológicos y sociales, en el cuerpo, la mente y el corazón. Antes pensaba que las plantas eran lindas, pero no había visto el universo hermenéutico que habita en ellas.  Soy fan.

Ayer me desperté inspirada por esto y decidí trasplantar algunos retoños.

Algo que aprendí en el último curso, (una paradoja) es que pensamos que debemos aprender a saber convivir con las plantas, (sí hay mucho que aprender) pero también es un acto natural, puesto que nunca en la historia del ser humano estuvimos alejados de ellas. Es como si lo tuviéramos inscrito en nuestros archivos genéticos. Juro que algo en mi confabula instintivamente para meter las manos en la tierra y ver crecer los brotes.

Es una caléndula, una de las plántulas que las amigas de Sembradores urbanos regalaron al proyecto de Laboratekio, la cosa blanca es un poco de hidrogel, (que como buena madre sobreprotectora le pongo según yo porque el ambiente está muy seco).

También trasplanté dos albahacas a nuevas macetas (creo que necesitaban más espacio)

 

La caléndula y la albahaca son plantas de sol y yo vivo en un departamento. ¿cómo no pensé en eso antes? Tengo que buscar plantas que vivan felices con la poca luz que llega aquí… pero la zona verde del huerto de la casa, se está poniendo muy linda.

Y éste fue mi post ñoño de la semana. Abrazos verdes!

 

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