Micro ficciones revolucionarias

La espora

Los manifestantes atacan con bombas de semillas a los policías. Los policías se ríen. Las semillas se meten en las fosas nasales de los azules, se contagian sus esporas hasta los generales, y finalmente al presidente. Un domingo por la mañana el palacio nacional y el senado amanecen desiertos. Solamente hay cuerpos ocupados por plantas gigantes, huesos rotos por las raíces que crecieron rápido, el piso lleno de sangre seca, lianas de donde se cuelgan unos simios que serán los nuevos senadores, en un país donde las plantas han tomado el poder.

el diablo es la naturaleza

El espejo

Ella tiene la mano ahí. Afuera millones de bocas dicen miles de cosas. La mano subversiva se introduce;, ella no teme, se mira al espejo, nota como del centro de su vientre salen, junto a su mano, miles de hombrecillos. Llenos de sangre, avanzan como un ejército de hijos del placer. Conforme se alejan dejan un hilo rojo. Ella los mira desde la cama, en el espejo el hilo rojo ata las gargantas de los malhechores. Todas hacen lo mismo, de en medio de sus orgasmos surge una revuelta y convulso, el mundo  deja de ser como lo conocemos.

Ella

Aprende a decir que no.

….

Continuarán

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