La esperanza de la ciudad #NoDeprimidoMixcoac

Ayer domingo 6 de septiembre presencié algo sin precedentes para mi experiencia como vecina de Mixcoac. Vi lo que pensé que nunca llegaría a pasar. En mis cinco pequeños años de trabajo comunitario en agricultura urbana nunca pensé ver a un grupo de personas reunidas para construir un huerto en un camellón. Es muy emocionante por lo que representa.

No es una fantasía:

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Se trata de la organización ciudadana No deprimido Mixcoac, que conocí recientemente en una reunión abierta. Esta organización creciente de vecinos busca detener la construcción del túnel que Miguel Ángel Mancera quiere imponer sobre Rio Mixcoac.

El tema está plagado de irregularidades y problemas, como el resto de muchos otros mega proyectos del D.F. que no han sido consultados a la población, o que se deciden en foros de chocolate, con encuestas patito, y que no benefician a una mayoría, al medio ambiente ni al tejido social. En este caso el proyecto es un riesgo para los vecinos, será fuente de ruido, caos, inundaciones, y no se consultó a quienes viven a un par de metros de la zona para el proyecto. Además está pensado para el proyecto Mitikah, el mega edificio que alguien creyó que necesitábamos.

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Todavía tengo en la mente la imagen de los árboles que talaron en marzo pasado, sin aviso previo ni consulta. Yo iba en una combi por la tarde luego de un día cansado y vi los troncos a la mitad. Fue espantoso. Otra construcción, pensé, ¿un oxxo más? ¿qué cosa no necesaria van a poner ahora?, y cuando lo supe fue peor: ¡un paso vehicular para autos privados!

Mi postura decrecentista respecto a la ciudad me hace leer en cada nueva construcción y promesa de progreso una mentira. Existe en la tendencia de las construcciones que benefician al automovilista una fuerte atadura con la velocidad, y no sólo la del transporte, sino la del ritmo de producción que padecemos. No estamos contentos con lo que la velocidad del mercado nos exige, se vuelve cada vez peor para muchos soportar rutinas que consumen su tiempo vital para devolver a cambio un poco de ratos libres. A nadie le gusta desplazarse una hora y media a su trabajo cada día y soportar el tráfico. ¿Y si los empleos estuvieran más cerca de casa?

La dinámica social, de convivencia cara a cara con el otro, en esta ciudad de miles de sectores diversos, es urgente. Poder conectarnos con quienes son distintos y dialogar nos ayuda a abrir los ojos ante lo que realmente es esencial para lo cotidiano. Es urgente que se fomente el desarrollo de la compasión o la empatía, como claves para lograr un bienestar verdaderamente colectivo y no el pequeño paraíso individualista promovido por la des conexión que acaba siendo interrumpido por la violencia y obligado a construirse rejas cada vez más altas. Ufff hasta resulta largo de enunciarse.

Que construyan cosas como pasos a desnivel, futuros huecos para el ruido, venas para más combustible quemado y que promueve la velocidad como valor, en vez de construir espacios para resolver las necesidades de la mayoría, es grosero. Hay zonas en el DF en donde… no hay buenos empleos, ni escuelas, ni oferta cultural o de sano esparcimiento. Zonas que hacen de dormitorios de población que es mano de obra mal pagada, que tiene que trasladarse horas para estudiar, para trabajar. Y que incluso si no está mal pagada, ocasiona una huella ambiental alta, como absolutamente todos los vehículos del mundo. ¿Por qué no buscamos mejorar la calidad de vida de las zonas de bajas oportunidades en vez de seguir centralizando la oferta de “progreso” en zonas que ya son densamente pobladas, saturadas, contaminadas?.

Los vecinos de No Deprimido Mixcoac han iniciado una campaña de defensa por varios frentes. Cuentan-contamos además con el apoyo de grupos que están defendiendo las mismas causas en otros lugares de la ciudad. Ante problemas como que la población del DF de escasos recursos esté siendo expulsada de sus viviendas gracias a la gentrificación, el diseño urbano (nulo, o hecho con las patas) que parece estar hecho para sólo ciertos sectores: centros comerciales para los que visitan centros comerciales, pasos vehiculares privatizados, (como el segundo piso de Viaducto Tlalpan), aumentando aparentemente el valor de las zonas, y el costo de los servicios sin aumentar los salarios que pagan esos servicios. El absurdo proyecto de las ZODES, es claro ejemplo de esto. Decenas de organizaciones nos oponemos a ellas.

No necesitamos aumentar el valor catastral de las propiedades. Necesitamos apropiarnos de una calidad de vida que tenga mayor valor. 

Podría seguir enumerando problemas. Pero refiero volver al tema de los huertos.

También ayer, después de visitar velozmente el proyecto del huerto No Deprimido Mixcoac, visité un grupo de vecinos que tienen un huerto en su unidad. De repente llegó un amigo que lleva años también trabajando con Agricultura Urbana, que me contó de otros proyectos, y recordé que a una cuadra de casa de mis padres hay una azotea productiva, y me di cuenta de que debajo de estos mega proyectos, estas violaciones al derecho a decidir de los ciudadanos sobre nuestro cuerpo-ciudad, jeje, hay mucho tejido social construyéndose. Habemos otras propuestas desde hace mucho, levantando un tipo distinto de progreso. Uno lento, que respeta la vida y es amable con ella.

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Es importante vernos a la cara, hablar, convivir en un café (o en los tacos), por las tardes en vez de encerrarnos después del largo día de trabajo que quema la conciencia. Muchas revoluciones políticas y de pensamiento se gestaron así. En salones de té, en cafés. Hoy necesitamos espacios comunitarios. Queremos más árboles, lugares para que jueguen los niños. Para que los adultos mayores puedan transmitir la sabiduría a las nuevas generaciones. Que el potencial de los individuos tenga espacios donde crecer y aplicarse. Y sobre todo para que tenga lugar la solidaridad que tanto nos hace falta impulsar. Necesitamos re pensar si el modelo de ciudad que padecemos es el único que podemos tener.

Tenemos derecho a otra ciudad

La organización civil es la clave. Dicen que viene la crisis. Señores, la crisis está aquí hace mucho tiempo y lo vemos todos los días. Lo que viene es la resiliencia, y las redes solidarias de defensa, denuncia, construcción y propuesta son eso. Somos muchos, sólo hace falta atar los cabos.

Seguiré reportando… seguiremos con el proyecto de protestar construyendo. #NoDeprimidoMixcoac #RenunciaMancera #ManceraDestruyeLosCiudadanosConstruyen

Pueden seguir las redes de la organización en:

https://www.facebook.com/nodeprimidomixcoac?fref=ts

https://twitter.com/NoDeprimidoMixc 

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